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miércoles, 29 de julio de 2009

Estereotipos de personalidades oficinezcas


DISCLAIMER: ESTO ES COMPLETAMENTE IMAGINARIO Y NO SE REFIERE DIRECTA NI INDIRECTAMENTE A NADIE QUE TRABAJE CONMIGO

Pasamos la mayor parte de nuestro día, a no ser, claro, que seamos felizmente desempleados, en nuestros lugares de trabajo. Dentro de la gran gama de lugares de trabajo existentes la oficina presenta un interesante caso de estudio, porque a pesar de la diversidad de labores que se desarrollen en cada uno, en el fondo, tienen una especie de esencia común, algún elemento misterioso que causan los carnets de banda magnética y las engrapadoras, un efecto místico que hace que en las mismas encontremos personalidades arquetípicas, estereotipos reiterados, comportamientos repetidos.

Algunos de los estereotipos de personalidades oficinezcas que vienen a mente:

  1. El obsesivo-compulsivo con posibles tendencias psicopáticas: Lo ves todos los días, sin embargo lo escuchas sólo muy ocasionalmente ¿te ha hablado en ocaciones que no sea estrictamente necesario?¿ha entablado conversación alguna que no verse sobre motivos laborales? Pero ahí está, sentado en su escritorio, el sonido reiterado que produce el reiterado golpe de sus dedos contra el teclado te ha atormentado un par de veces. Ahí está, viste de la misma manera todos los días, con su peinado -preferiblemente el popular lamioe´vaca- casi que calculado con regla. Su puntualidad y rutina son asombrosas, llega todos los días a la misma hora, 8:30 digamos, y aunque llegue antes al edificio no será hasta ese preciso momento que va a entrar al recinto. Su alimentación es particular, como siempre algo aburrido, arroz con pollo o algo así, pero no lo veras en el comedor puesto que estas personas rehuyen del contacto social, comerá sólo en su escritorio, el cual cabe acotar, está perfectamente ordenado, ahí no encontrarás nada sin etiquetar, ojo que dije etiquetar, no es del tipo que le pone el nombre a las carpetas manila con marcador, es de la gente que imprime la etiqueta y la pega. Su engrapadora es todo un fenómeno, como todo, está etiquetada y por alguna razón tienes la leve impresión que el número de grapas que tiene adentro está en un rango determinado, nunca menos de 25, nunca más de 74. Aunque pienses que es un perdedor tímido, sabes que en lo más profundo de tu subconsciente tienes miedo que un día se vuelva loco y los mate a todos.
  2. El galán de pasillo: El habitat natural de esta especie claramente no es detrás de un escritorio, muchos menos encerrado en una oficina, el galán de pasillo está siempre activamente buscando su presa y ¿qué mejor sitio para una emboscada que un pasillo? un pasillo estrecho donde sus víctimas (¿o acaso eligen serlo?) no tengan escapatoria posible. Si hay que recalcar una cosa del galán de pasillo es que no existe límite o estándar de selectividad alguno, esta persona simplemente ronda el pasillo y atacará lo primero que cruce su camino, desde la secretaria gorda hasta la gerente milf, todo ser femenino que respire resultará suficiente para intentar descargar hormonas. Encontramos que la técnica del pasillero es emboscar a las mujeres en el pasillo y luego hacer una sutil invitación a hacer algo -cualquier cosa en principio inocente- fuera de la oficina, ahí es donde verdaderamente saldrá a relucir su calaña, así que, mujeres desprevenidas del mundo corporativo, tened cuidado en sus viajes al baño o a buscar agua.
  3. El jefe-que-no-es-tu-jefe que siempre te atrapa en los peores momentos: La situación la hemos vivido todos, viernes, 4:30 P.M. ya hicimos planes, nuestros jefes directos no están por ningún lado, estamos preparando nuestra ansiada emigración al mundo del fin de semana, todo vislumbra salir bien y... ahí aparece... una mezcla de aire de desespero y cara de gato con botas, el jefe/socio/gerente de un departamento/división/área que no es la tuya, pero que por su condición de superior jerárquico tiene la facultad indirecta de mandarte (al final es miembro de la junta directiva/comité supremo) exclama al verte ¡(inserta tu nombre aquí)!¡qué bueno encontrarte! es que surgió algo de última hora (siempre es de última hora) en verdad es demasiado urgente, es de vida o muerte (siempre es apocalíptico), si no no te pediría esto (claro...) pero necesito que hagas (inserta cosa fastidiosísima aquí) p.ej. lleva este paquete pesadísimo en burro a chapultepec, o, si es peor, llévalo a tal oficina que queda en el rosal (un viernes? con esa cola? no me jod...) Chao chao viernes...
  4. La puta de oficina (o cubículo, depende del rango) Es necesario hablar de las diferencias de este estereotipo con el galán de pasillo, pues resulta que la puta de oficina/cubículo tiende a tener intenciones diferentes a su homólogo masculino, pues -y me perdonan la misoginia- ésta tiende a tener intenciones ocultas o ulteriores, por lo tanto, más que controlar la ebullición de sus hormonas, estos seres buscan ascender en el escalafón oficinezco, por ende, sus objetivos tienden a ser personas jerárquicamente superiores. Por lo tanto, su habitat depende de su rango, si ella tiene escritorio en el pasillo buscará al tipo que tiene cubículo, si tiene cubículo buscará al que tiene oficina, si tiene oficina buscará al tipo que tiene oficina de esquina y así sucesivamente.
  5. El vago ocioso ladilla: No nos importa tanto que sea vago y no trabaje un carajo, ni tampoco que en su ocio se disponga a hacer las cosas más aburridas del mundo, lo que nos revienta las pelotas de este tipo es que su vaguedad y ociosidad se vierten hacia el mundo exterior y terminan salpicándonos encima. Es el típico carajo (no sé por qué esta especie no se da casi en mujeres, creo que es porque éstas si están ociosas se escapan a la peluquería) que cada 3 minutos alza su cabeza por encima de la pseudo pared que divide tu escritorio del suyo (siempre se va a sentar al lado, de eso no hay salvación, si tiene oficina es la de enfrente) para preguntarte, o comentarte, cualquier zoquetada del estilo de "¿viste que en Kuala Lumpur un perro vomito sobre una señora de 77 años?" o "ayer mi hamster hizo tanto ejercicio que rompió su ruedita" sencillamente fomenta momentos imaginarios estilo Ally McBeal en los que te provoca tener una escopeta y...
  6. El/La persona rebelde del personal de cuello azul: Capaz el estereotipo mayor es el conserje de Scrubs. En toda oficina debe haber uno, alquien del personal de cuello azul (el eufemismo personal administrativo no me gusta y personal de servicio me parece ofensivo) que se rehusa completamente a hacer su trabajo, desde el mensajero que se niega rotundamente a llevar depósitos al banco hasta la telefonista que se niega a informar quién está llamando, pasando por el pasante que llega a las 11 alegando que los miembros de la junta directiva llegan a a esa hora. No podemos negar que le agregan un toque pintoresco al lugar de trabajo, sin embargo, siempre está la pregunta de por qué, si se niegan a hacer su trabajo, no los botan. He escuchado varias teorías al respecto, algunas implican que despedirlos (por la absurda legislación laboral venezolana) resultaría demasiado caro, otras alegan su inamovilidad a una membresía en un sindicato secreto de secretarias que tiene grandes influencias en el gobierno. Pero la teoría más plausible es que cuando las personas que realmente podrían tomar la decisión de despedirlas piden algo no hay rastro alguno de rebeldía, sino más bien eficiencia digna de panadero portugués.
  7. El/La persona que insiste en hacerte saber ABSOLUTAMENTE TODOS los detalles de su vida: y esto si me parece de mal gusto, si alguien tiene la necesidad de contarle a la humanidad (o en su defecto al idiota que tiene la desdicha de trabajar con el-ella) absolutamente todos los detalles insignificantes de su vida, podría tener la delicadeza de hacerlo por un medio que no implique que uno no tiene escape, que abra un blog, que escriba un diario, que grabe un podcast, que se grabe y monte los videos en youtube, medios hay, pero por favor, que no atormente a sus compañeros de trabajo, francamente ¿en verdad me importa si ayer lograste entrenar a tu perro para que te trajera las pantuflas, que tu novio te hizo tener 7 orgasmos, que tu sobrino aprendió a decir paralelepipedo o que pretendes cenar ensalada de alcachofas? la respuesta, generalmente es NO. Sin embargo como irse en la mitad del cuento es un acto de vil patanería, uno debe resignarse y desarrollar la técnica que uno usaba para cuando uno de nuestros padres nos empezaba a sermonear por teléfono, es decir, abstraernos de la conversación y ocasionalmente interjectar un "claro" "wow" "excelente"


miércoles, 22 de julio de 2009

Lo que no sabías que Harry Potter fomentaba

Después de ver HP me di cuenta de que, aparte de la línea central de la película, la misma promueve y fomenta una serie de cosas, que, aunque tal vez no salten a primera vista, considero positivas y dignas pues de comentar.

1. HP fomenta una manera de vestir casual y cómoda: Vemos a lo largo de la película como los buenos están siempre en ropa sencilla, no aparatosa y relajada, los vemos ataviados en bluejeans y gomas (el maracucho se rehusa a desaparecer... agréguenle zapatos...) en un sueter y una franela blanca marca ovejita. Sin duda esa combinación es el epítome de la vestimenta casual. Por otro lado encontramos como el sifrino de mierda de Draco Malfoy y su pandilla andan siempre de blazer y camisa (como que tienen complejo de abogado)

2. HP pregona el ideal burgués: Esta creo que es bastante obvia, podemos ver como los mortifagos son una especie de versión de los amos del valle pero con varita mágica, la representación de la aristocracia más rancia del mundo de la magia. Por el otro lado encontramos que muchos de los personajes notables que luchan contra ellos no tienen exactamente el mejor pedigree, la mayoría han surgido y llegado a donde están por su propio esfuerzo. Son entonces unos patas en el suelo que mediante talento han subido al tope, son pues, burgueses, entendida la palabra como algo positivo, como se utilizaba en el siglo XVIII, no como el termino derisivo que los comunistas han querido darle.

3. HP idealiza el emprendimiento capitalista: Sí, es verdad, los gemelos Weasley deciden emprender, arriesgándose a instalar un negocio que resulta ser todo un éxito, lograron pues satisfacer necesidades de la comunidad lo cual les trajo grandes beneficios económicos. Esa es la esencia del capitalismo, innovar, hacer algo nuevo, hacer felices a las personas mediante la resolución de sus necesidades inatendidas. Podemos incluso ver como han sido tan exitosos que han logrado superar los embates de la recesión que ha afectado a todo el callejón.

4. HP fomenta el pensamiento positivo estilo "The Secret" : Aunque esto pudiera pecar de DeprakChoproso, cuando Ron (el perdedor resentido) piensa que le han aliñado su jugo con felix felicis (Esteroides versión Hogwarts, sólo esperemos que no salga ningún José Canseco) logra ser un deportista bastante decente, después relevándose que era un simple placebo. Sirve para hacer relucir toda esa vaina de "el poder está dentro de ti" o de "la ley de atracción".

Nota: no he fijado posición acerca de éso (soy agnóstico al respecto) sólo como lo enfocan en la película.

5. HP propicia intentos frustrados de escapismo: Esto ya no trata sobre la película per se, sino sobre lo que, por lo menos algunas personas, terminan pensando después de verla, que es ¡mierda, quiero ser personaje de esa película, quiero vivir en puto Hogwarts! Pero claro, es el resultado natural, en qué otra parte del mundo la caraja más galla del salón es también la más bonita, que aparte está infatuada con el perdedor del grupo, en dónde más pasa que el héroe de la vaina tiene lentes y es gallísimo. Logra de esa manera HP fomentar en nosotros un grave deseo de escapar de la realidad, de abstraernos de los secuestros y los golpes de Estado, de la inflación y el tráfico. Sin embargo, estos intentos fugaces se ven, inexorablemente, siempre frustrados.


P.D. Sí, estoy al tanto de que este post fue gallísimo.

miércoles, 15 de julio de 2009

los faux pax que el abogado venezolano no puede permitirse

Los abogados son criaturas misteriosas, con mucho sentimiento de comunidad, o por lo menos de estereotipamiento compulsivo. En esta subcultura que pulula los tribunales existen una serie de reglas tácitas que, en caso de ser violadas, acarrean la terrible e insoportable pena del escarnio público. A continuación me propongo enumerar unas cuantas de estas reglas pétreas, recordemos que por más ridículas que parezcan, dura lex sec lex.

1. Que te encuentren en Tribunales sin blazer: no importa cuánto calor esté haciendo, el sentido de haute couture de la profesión legal venezolana no acepta ningún tipo de sugerencia, ni siquiera cuando la sugerencia proviene de factores como lo es la locación geográfica y la temperatura de la ciudad en la que se habita. Creo que es hora de que aceptemos la realidad, estamos en el TRÓPICO, por lo cual deberíamos procurar vestir de la manera menos calurosa posible (sugerencia: guayabera) Cosa que no se logra con el sofoco de una corbata...

2. Escribir con algo que NO sea un Montblanc (aunque sea falso): no importa el resultado de lo escrito, para el jurista patrio lo mismo da que lo que esculpa la tinta sobre el papel sea una futura obra monumental de la literatura universal, un opus revolucionario del pensar jurídico o simplemente el número del expediente que quieres solicitar. Lo importante es con que se escribe, y por su madre jure que no encontrará a un abogado venezolano de pura cepa que digne empuñar un instrumento de escritura tan profano como un kilométrico plus.

3. Permitir ser llamado de una manera diferente a "doctor": no importa que haya estudiado meramente 5 años y que su contribución al acervo de literatura jurídica brille por su ausencia. El haber estudiado 5 largos años una carrera en la que la tesis y las pasantías NO son requisito de grado le otorga al abogado el honor de ser mal llamado con la más alta distinción académica. Pero en este punto hay que dar el beneficio de la duda, puesto puede ser que sea una simple manera para disimular la ignorancia del nombre del interlocutor.

4. Transportar los documentos en algo distinto a un maletín: La comodidad ha sido dejada de lado (cosa que se demuestra por el mero hecho de usar corbata) no importa que uno sepa que va a tener que hacer cola, la mejor y única manera gremialmente aceptable de trasladar documentos es mediante un maletín (objeto cuadrado, pesado y fastidiosísimo para cargar). Si sabemos que en las dependencias públicas a las que asistimos diariamente no funciona el ascensor, obligándonos a un fatigoso ascenso por una escalera sofocante ¿no sería mejor un morral? creo que, aunque los quiroprácticos se quejarían, nuestras espaldas lo agradecerían.

5. No revisar el Blackberry mientras se esperan los expedientes: No caigamos en la posibilidad de que algunos colegas piensen que no somos personas ocupadas perennemente, me imagino el despotrique ¡Qué! ¿no estaba revisando su teléfono mientras esperaba los expedientes? ¿Qué clase de chimbín será? ¿Cómo se le pasa por la cabeza que no es de buen gusto gremial demostrar momentos de desocupación, de relajo o de cualquier forma de no-urgencia? Sin embargo, mi instinto me dice que más que solventar asuntos importantes relativos a una fusión hostil, la mayoría le está preguntando a su esposa (o amante) qué hay de almuerzo.

6. Usar menos de dos o más de cuadro nombres/apellidos: No sirve Pedro Pérez, mucho menos Juan López, Francisco Jaime Pulgar de León es demasiado rimbombante ni hablar de lo exagerado de Mauricio Josefino Concepción Huerta-Sierra. En la definición de la combinación de nombres a usar sólo es posible usar 3, 2 denota poca monta, simplismo, mientras que 4 es pretencioso (como si ya no lo fuésemos) Se suman puntos si los dos apellidos tienen un guión en el medio, si no se tiene guión, o los dos apellidos son demasiado comunes para ser guioneados, se recurre a utilizar los dos nombres (ejm: Manuel Andrés Casas). Algunos juristas de reconocido talante han tenido las agallas y se han atrevido a usar apellidos guioneados y una inicial de su segundo nombre (ejm: Allan R. Brewer-Carías) Pero es preciso acotar lo arriesgado de dicha maniobra.

7. Hacer la cola para montarse en el ascensor (cuando funciona): Como ya hemos mencionado, los ascensores de edificios tribunalicios tienden a trabajar como una secretaria de Ministerio cuando se atrasan para pagarle la quincena, es decir, nada. Hay momentos de inmenso fortunio, en los cuales los ascensores deciden trabajar como secretaria de ministerio a la que sí le pagaron la quincena, es decir, mal y poco. De todos modos, en esos instantes equinóccicos en los que los ascensores deciden funcionar resulta imposible lograr la hazaña de formar una cola ordenada, para qué hacer cola, se preguntan los jurisconsultos, eso es para los pendejos, mejor colearse, mejor amontonarse como turba romana alrededor de la puerta, no dejar que la gente que se va bajando salga y entrarse a piñas para entrar. Justo la solución ordenada, pacífica y apegada a la justicia que esperaríamos del gremio al que en algún tiempo pretendo ingresar.

Para la gente de sensibilidad fácilmente ofendida, que tildará estas líneas como un despotrique pretencioso, que les baste saber que cumplo con 3 de los 7, el del nombre es obvio, a su imaginación dejo cuáles son los otros dos.

lunes, 29 de septiembre de 2008

mi top 10 (películas)

El criterio utilizado es simplemente mi disfrute, no son las 10 mejores películas del mundo, ni las 10 mejores dirigidas/actuadas/escritas, son simplemente las 10 películas que más disfruto ver, de esas que puedes ver en cualquier momento y cualquier cantidad de veces, de esas que te alegran el día, de esas que cuando encuentras que las están pasando en la televisión no tienes más remedio sino verlas hasta que se acaben (sin importar que tantas cosas tengas que hacer), son esas 10 películas que me han influenciado, de las que te sabes los comentarios ingeniosos y las citas memorables, de las cuales tienes una conexión con los personajes, en fin, son mis 10 películas favoritas, agrego brevemente lo mejor de cada una, sea un personaje, una escena, un diálogo, una cita.
En fin, un top 10 plano, sin ningún tipo de orden ni jerarquía:

Pulp Fiction (Tarantino) ¿Trillado?SI, ¿de culto?SI, ¿sobrerateada?tal vez... ¿increiblemente buena? claramente.

Una de las películas que más he visto en mi vida, creo que tiene una enorme cantidad de comentarios ingeniosos, repetibles y citables, las tomas son excelentes, además, tiene toda esa atmósfera de ganster de mala muerte que es bastante entretenida, los personajes son demasiado buenos y, aunque tiene fama de ser particularmente violenta, en realidad, no matan a tantas personas en la película, si agregamos a esto un soundtrack brutal (cada vez que suena la canción de black eyed peas creo que es el intro de la película) tenemos una perfecta combinación.
La escena: Jack Rabbits Slim
El comentario: dude, you just shot Marv in the face!

Eternal Sunshine of the Spotless Mind (Michel Gondry) Sin duda la
película que más he visto en mi vida, y la podría seguir viendo, podríamos decir que es una especie de historia de amor mística/bizarra (que en verdad significa valiente, pero bueh...)/no convencional. En verdad me hizo tenerle respeto a Jim Carrey como actor, el guión es excepcionalmente bueno y la historia no puede ser mejor,
La escena: En el lago, y/o Mark Ruffalo y Kirsten Dunst en el sofacama
P.d. creo que mucha gente que conosco quisiera aplicarse el tratamiento de lacuna


Les400 coups (los 400 golpes) (Truffaut)
¿quién dijo que ser niño era fácil?. aquí demuestran que muchas veces no le es, es la historia de las desaventuras de un carajito con problemas familiares en Francia, y considerada la mejor película de Francois Truffaut.
creo que tiene la mejor escena final que he visto, de hecho, aunque la película entera fuese una mierda (lo que es totalmente falso) valo la pena solamente por la escena final.




Dr. Strangelove: or how I learned to stop worrying and love the bomb
(Kubrick)
La definición de humor negro, creo que le da más risa a la gente que vivió durante la guerra fría, pero igual, es la burl más elocuente y cómica que hay de ese momento de la historia, crítica e irónica, se burla y es políticamente incorrecta, ¿qué más podemos pedir?, ¿burlarse del posible fin del mundo, del holocausto nuclear, de la tercera guerra mundial? además, tiene a Peter Sellers interpretando 3 papeles.
La escena: el final (considerado uno de los mejores del cine)
la frase: you cant fight in here, this is the war room!

Manhattan (Woody Allen)
Sarcasmo y vida de intelectuales-bohemios que viven en Nueva York, van al teatro, al cine, critican a todo el mundo y toman vino, muchos envidian este estilo de vida...
La frase: ...deberías andar con más gente estúpida, tal vez así alguna vez aprendieras algo...





El Discreto Encanto de la Burguesía (Buñuel)
¿cine surrealista?, si, ¿absurdo? también. Pero, ingeniosísimo, comentarios patanes a granel.
El comentario: (de parte de un general francés al embajador de la inventada república de Miranda, burla de las repúblicas bananeras)
"no sabía que en sus países semi-salvajes existieran semejantes costumbres caballerescas"
Cabe decir que llamar a alguien semi-salvaje se ha vuelto una costumbre.

Garden State (Braff)
me han llamado marica sentimental y emo (ninguna de las dos es cierto) porque me guste esta película, y francamente, me sabe a mierda, me parece excelente, tiene una soundtrack grotescamente bueno, y en cierta manera, cuando voy a mi casa a veces me siento como el protagonista (sin tener la suerte de encontrarme una Natalie Portman)
La escena: los dos en el techo, cuando suena "such great heights"


Bande á Part (Goddard)
personajes asombrosos que tienen gestos particulares, en verdad, los gestos particulares de lso personajes son lo mejor, con diálogo ingenioso, dan ganas de aprender a hablar francés sólo para entenderlos mejor.
La escena: en la cafetería, cuando bailan (dato curioso, Tarantino se basó en esta escena para hacer la de Jack Rabbits Slim de Pulp Fiction)
La otra escena: cuando dicen "on september __ 1837 Jesse James was shot down...... y hacen toda una mímica de un duelo del oeste"
La otra otra escena: el "primer" beso de Odile.


y, me acabo de dar cuenta que no puedo llenar los últimos dos espacios, en mis ratos de ocio neurótico de mentalmente hacer listas siempre las subdivido en categorías, por ende no puedo hacer un top 10 general, por eso pongo todas los runner ups, y demás películas que están en top 5 de alguna categoría:

son:
  • Juno
  • Trainspotting
  • Requiem for a Dream (acotación, escena favorita de la historia del cine, cuando lanzan desde la azotea del edifio aviones de papel)
  • Irreversible (termínenla de ver antes de decir que da asco)
  • The Royal Tenembaums/Darjeeling Limited
  • Amores Perros
  • Y tu Mamá también
  • Ciudad de Dios
  • Rear Window
  • Reservoir Dogs

jueves, 28 de agosto de 2008

El discreto encanto de lo cotidiano

Muchas veces los momentos memorables de nuestras vidas se enfoncan, desproporcionada e injustamente, en esos instantes cruciales, determinantes e "inolvidables", son los clásicos, matrimonios, graduaciones, nacimientos de hijos etc. A mi, en lo personal, aunque consciente de la importancia de estos eventos, consciente de que es necesario disfrutarlos al máximo, tomarse las fotos y abrir la champaña, me parece que son muy pocos, y que están muy separados entre ellos. Es por eso, que me parece que en verdad lo que debemos saborear/vivir/disfrutar al máximo son esos momentos del día a día que son los que verdaderamente de manera continua nos hacen felices, probablemente no tengamos un álbum de fotos de estas cosas, no celebremos ni lloremos de la emoción cuando ocurran, ni perdurarán en nuestra memoria por los siglos de los siglos. Pero es, justo y necesario, como dicen los curas, apreciar estos momentos y valorarlos como es debido, ya que son estos los que más frecuentemente ocurren, son, verdaderamente, los de mayor relevancia a lo largo de nuestras vidas. Para mi, es indispensable saber disfrutar estos momentos erróneamente considerados irrelevantes o triviales, ya que, aunque no tienen a gente vestida de etiqueta o excesivamente enperifollada, tienen su encanto, aunque sea sutil.

Para mi algunos son:
  • Cuando a alguien en tu casa le llega un paquete o un regalo que venga en una caja grande, así puedes agarrar y monopolizar el explotamiento del bubble wrap.
  • Marrón oscuro grande, más café que leche, sin azucar. El otro día me enteré que técnicamente eso se llama un machiatto, pero me parece pretenciosísimo pedir un café así en la taguara de la esquina, por ende, sigo con la explicación larga del café.
  • Buenas conversas hasta que salga el sol, si tienen bebidas espirituosas involucradas y buena música en el fondo aún mejor.
  • Dar vueltas en la silla de la oficina cuando nadie te está viendo, especialmente peligroso si tu silla está en la mitad de un pasillo.
  • Los libros regalados donde la verdadera obra literaria es la dedicatoria.
  • Llegar a tu casa y que te abofetee el olor de tu comida favorita, si tiene Toddy incluido, ¡mejor!
  • Estar cambiando los canales de manera descuidada, cuando no hay absolutamente nada que ver y estás ladillaísimo y encontrar de repente tu película favorita.
  • caminar por la ciudad, concer su personalidad, sus defectos y maravillas.
  • Poder darle a snooze al despertador.... muchas veces.
  • Abrir el email en la mañana y encontrar correos que te alegran el resto del día.
  • El chocolate.... en cantidades industriales.
  • Hacer listas sin sentido.
  • Idas espontáneas a la playa, donde el único preparativo es parar a buscar un trajebaño.
  • Encontrarte a gente que tienes años sin ver en cualquier sitio místico/nulo/inesperado.
  • Sorber una merengada hasta que no queda nada y suena, y que no te importe que suena, igual ya tus padres no te pueden regañar por eso.
  • Las tardes lluviosas OJO condición: que estés en tu casa echao, haciendo algo entretenido que no requiera salir, si es entre semana y tienes que salir son una desgracia.
  • El pan de cambur que hace mi abuela.
  • ese mensajito/llamada/nota
  • Empanadas de cazón, es preciso acotar que el único sitio donde es moralmente aceptable comer empanadas de cazón es en la playa.
  • Salir a trotar y reirte de las cosas que oyes, que supongo que en la conversación en donde se mencionaron tienen algo de sentido, pero fuera de contexto son increiblemente incoherentes.
  • Encontrar fotos de cuando eras chiquito, o mejor aún de tus padres y tios cuando eran chiquitos
  • explotar las cajitas de jugo, nostalgia de primaria, aparte el sonido es depingísima.
  • Que tu equipo gane
  • Ganar los pequeños retos que una parte de tu consciencia le impuso a la otra, explico, parte arriesgada piensa "verga, sería arrechísimo ________ vaina", parte insegura piensa: "ni de vaina, ¿qué?¿estás en crack?.... (diálogo interno....una parte de la cabeza insulta a la otra)... al final lo haces... y ganas.
  • Mirar por la ventana, tengo la manía desde que era pequeño, lo más ¿cómico/irónico/raro? es que las calles a las que las ventanas de mis cuartos han dado nunca han sido particularmente interesantes, capaz la actual es la que sale ganando en la lista.
  • Los cuentos del tio [inserte el nombre del tio loco acá], la del mío es buena, estuvo un año entero (al parecer esto es verídico) manejando en retroceso. La razón claramente está fuera de nuestra compresión.
  • Conocer gente que te inspire decir ¡Mierda! (en el buen sentido)
  • Reirte de cosas serias, de las que en verdad no te deberías reir (ver Denis Kucinich en la DNC).
  • Jugar pelota con un perro (si, soy fan de los perros, aunque no tenga uno, dato curioso, tenía uno hace burda).
  • Que estés haciendo cualquier otra cosa y la vida te regale un oxímoron visual. Ej. que la calle donde está un cementerio diga "callejón sin salida".
  • Ir en una carretera (preferiblemente hacia un lugar de pinga) con los vidrios abajo (a falta de convertible) escuchando Bob Dylan.
P.D. El olor de la grama recién cortada NO me gusta, por ende no está en esta lista.

martes, 26 de agosto de 2008

Yo puedo...

NO, No es una especie de reaseguración mental fruto de baja autoestima, ni una estrategia secreta que obtuve leyendo un libro de autoayuda, no creemos en esas cosas, son para perdedores. Esto es masturbación mental pura y clara, yo alimentando mi ego. Cómo soy neurótico, esto tiene que ser en lista, aquí va la lista de las cosas que puedo hacer que no son particularmente comunes, tampoco son especiales, nada WOW, tampoco implica que sean interesantes o útiles, sólo que en mi mente sirven para compensar que nunca la haya botado de jonrón, aprendiera a bailar salsa o haya comido pepitos sin que se me manche de salsa la camisa.
  • Amarrar 4 nudos de corbatas diferentes.
  • Hecharme la rasca del mes y salir a correr 10 km el día siguiente.
  • Reirme cuando cada vez que como pepito me mancho de salsa la camisa
  • Burlarme descaradamente de alguien sin que se de cuenta sino hasta cuando se esté cepillando los dientes en la noche y diga...."este hijo de puta"
  • Ser tan maniático como para ponerme religiosamente los zapatos de la misma manera: primero pones el pie en el izquierdo, despúes en el derecho, luego te amarras el derecho, posteriormente el izquierdo. Así, siempre, a juro, taxativamente.
  • Ser tan prepotente (¿o idiota?) que creo que intentar más de una vez es jalar bola.
  • Tener un Ipod que es despreciado intensamente por la mayoría (era muy despectivo poner plebe).
  • leer un libro (aparentemente es una habilidad escasa hoy en día).
  • Ser totalmente cobarde, y maldecirme a mi mismo después por haberlo sido.
  • Disfrutar caminar por la ciudad.
  • No tener miedo de estar callado, me llevo bien conmigo mismo.
  • Dormir excesivamente poco, útil los jueves en la noche y viernes en la mañana.
  • Autosabotearme.
  • Pensar demasiado en el futuro ¿será tan interesante?.
  • Emocionarme cuando llega un mensajito de la nada (sin que estés esperando algo particularmente relevante) sólo para darme cuenta que no es nadie particularmente interesante, o peor aún, es movistar.
  • Ser tan terco como para rehusarme a caer.
  • Tomarme medio vaso corto de ron superior puro y no vomitar
  • Bailar vallenato
  • Aceptar que no es fácil ser verde, sino, pregúntenle a los copeyanos.
  • Disfrutar a Godard y Truffaut.
  • Tener conversaciones interesantes hasta el amanecer.
  • Mandarte al carajo.
  • Apreciar los buenos pequeños momentos de la vida.
  • Ser políticamente incorrecto.
  • Escribir sin ver el teclado.
  • Tener errores ortográficos inperdonables.
  • Preparar pasta marinara.
  • Arrecharme increiblemente cuando la gente toma de mi vaso o mete el tenedor en mi plato sin antes preguntar, la respuesta claramente es NO.
  • Agradecer a los dioses su sentido del humor.