viernes, 25 de septiembre de 2009

Diversificando

No hablo de que voy a comprar más bonos que acciones. Sólo que para seguir con la esquizofrenia tópica y gracias a la invitación que me hicieron a participar en the korova mil bar, decidí que ya era hora de apersonarme y comenzar a escribir un poquito de ficción (que tengo que admitir es algo que me ATERRA) Bueno, conseguí un día por casualidad un par de bolas seccionales y escribí 2 breves páginas.

Si les interesa véanlo acá

Cualquier comentario ofensivo o denigrante contra mi persona será bienvenido.

P.D. perdón por lo reiterado de las autocuñas

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Esta gente de ahora...

Esa pareciera ser la lapidaria frase con la que un pariente mayor tilda a las generaciones que gozan de algo que él/ella envidia (juventud)

Sin embargo creo que el uso de esta frase está ya gastado, es, si se quiere, un mero cliché. Un cliché que creo que venimos arrastrando desde hace demasiado tiempo. Imagino que cuando Caín mató a Abel lo primero que dijo Eva fue "hay señor, esta gente de ahora..."

Es por eso que propongo no permitamos que la vejez nos traiga, aparte de canas y barriga, la arrogancia de considerar que todo lo que siga nuestros pasos es inferior a nosotros. Creo que si debemos aprender algo de la historia es dejar de caer en esos lugares comunes.

No dudo que cuando se dejó de andar en caballo por la invención del carro algún padre pensó "hay, esta gente de ahora, en esos aparatos fríos e impersonales" seguro también pensó de similar manera el hippie de los 60 que al descubrir que su hijo adolescente en los 80 ingería cocaína interjectó "esta gente de ahora, ya ni el respeto por la sagrada hierba tienen". Ejemplo reciente, patrocinado por una tía abuela "hay, esta gente de ahora, como van a embarcar un camino de espiritualidad, con ese Facebook y esos BlueBerrys"

Mi mensaje a ustedes, gente ya mayor que crítica el comportamiento de sus vástagos: el mundo ha mejorado, por más que la actitud de "esta gente de ahora" indigne su sensibilidad, actualmente hay menos guerras que hace 100 años, mueren menos niños al poco tiempo de nacer, las epidemias matan menos gente y los Derechos Humanos son (aunque en esto todavía falta bastante) más o menos respetados.

Soy un firme creyente en el progreso de la humanidad y el mundo. Sé que muchos escépticos dirán que estoy diciendo una barrabasada. Qué el mundo de hoy en día es un asco, es la decadencia de la especie en pasta. Pues NO, busquen sus datos, el pasado de la raza humana es cruel y sanguinario, la única diferencia es que las páginas de los libros de historio alebrestan nuestra imaginación de menor manera que las cámaras de CNN.

martes, 8 de septiembre de 2009

Explicaciones sobrevenidas (acerca de No carajo y punto)

Hace un tiempo escribí un post titulado "¡qué no carajo y punto!" el cual pueden ver más abajo. En dicho post trato de explicar las razones de mi aversión a esos sitios nocturnos llamados discotecas. No obstante las razones expresadas ahí (las cuales mantengo íntegramente) existen otras razones subyacentes, las cuales en un intento de sinceridad y de decir lo que siento sin autocensurarme (cosas que, por razones que tal vez explique eventualmente, han estado ausentes de acá desde hace un tiempo).

Esto lo digo porque el otro día me vi obligado a asistir a uno de estos sitios (por compromiso, no por iniciativa) y me entró una de auto psicoanalizarme. Entonces, entre reminiscencias y fantasmas del pasado creo que llegué a una conclusión, la cual (en verdad no sé porque, puesto que es algo que me debería apenar) trataré de explicar a continuación.

La asistencia a los inefables locales nocturnos es una especie de monopolio grupal, puesto que mucha gente (o bueno eso pienso) encuentra placer en su concurrencia. No sé si es la sensación de estación de metro a las 6 de la tarde cuando hay retrasos en el sistema, o el hecho de que los tragos comprados a 7 veces su costo hacen que la rasca sea mejor. El punto es que a mucha gente le gusta ir a estos sitios, tienen, pudiéramos decir, una posición privilegiada entre otras opciones de entretenimiento (bares, cine, restaurantes o casas de gente). En mi adolescencia la predilección de mis amistades (cosa que no tiene nada de malo) era de esperarse: discotecas.

Hay que tomar en cuenta que, aunque me parezca pavosa y repugnante, la frase "entre gustos y colores no han escrito los autores" es bastante acertada. Por eso encontramos a gente que prefiere Burger King sobre Tropi Burger, Cocacola sobre Pepsi y beisbol sobre fútbol. Las cualidades personales, obviamente, no escapan este campo. Agreguemos a esto el hecho entre los productos y las personas siempre hay una competencia por escasos recursos o beneficios. En el caso de Burguer King y Tropi Burger es por personas que coman hamburguesas, en el del beisbol y el fútbol es por gente con interés en el deporte. En el caso de los adolescentes hormonales es por adolescentas (para usar la manera de expresarse del constituyente venezolano) igualmente hormonales.

En este proceso cada competidor busca a su vez obtener la mayor cantidad de elementos a su favor que le permitan ser exitoso en la contienda, son lo que ha sido llamado las ventajas comparativas. Por eso, las compañías de minifalda no se pelean por el cotizado mercado de mujeres islámicas y Tamanaco no vende su -en Venezuela omnipresente en casa con niños- kit de beisbol en Brasil, tampoco Evinrude tratará de vender barcos en Bolivia. Lamentablemente un adolescente con lentes, tendiente a la gallez, que además por alguna razón misteriosa carece de el más mínimo sentido de ritmo -ergo, carece absolutamente de la capacidad de bailar sin causar el mismo efecto que Elaine- no llegó a las mismas conclusiones que compañías exitosas (ahí la razón por la cual las compañías exitosas lo son en su rubro y él no lo fue en sus fines juveniles).

Voy a tomarme la libertad de asumir -creo que con bastante certeza- que la razón principal por la cual una persona va a una discoteca es para, seamos sinceros, agarrarse a alguien. No es muy difícil llegar a la conclusión, el alcohol abunda y la relativa oscuridad hacen atractivas a personas que jamás lo serían a plena luz del día. Sin embargo, para lograr tales fines son necesarios una serie de elementos, entre ellos, poder mover los pies de manera rítmica con algo de fluidez. Yo, lo digo abiertamente (creo que por el hecho de que ya dejó de importarme) carezco de esas habilidades, por ende, mi confianza bajaba y no tenía mucho éxito que se diga. (Tampoco me voy a martirizar diciendo que fue nulo, fue escaso, no nulo)

Por ende, mi razón original para despreciar las discotecas es el alto grado de frustración que me ocasionaba la asistencia a las mismas.

-lo digo abiertamente, si alguien encuentra en eso motivo de risa, que se ría, ya llegué al punto en que no me importa... los 17 los dejé atrás hace rato-

Lo que tengo que agradecer (y lo que creo que me permite escribir esto) es que me di cuenta de que no era un problema mío, era simplemente que estaba compitiendo en el mercado equivocado, al fin y al cabo, no podré bailar ni medio, me dará terror acercarme a mujeres desconocidas, pero (el siempre hay un pero en este caso me favorece) tengo cualidades a mi favor, hablo bastante y hasta hay personas que disfrutan mi sentido del humor. Por ende el sitio indicado para buscar con quien desatar mis pasiones juveniles no era en un sitio donde el retumbar de un bajo escupiendo reggaeton impidiera cualquier conato de conversación. En los otros sitios pues radicaban las posibilidades de éxito.

Así que, como Michael Jordan, quien se dió cuenta de que el era bueno en Basketbol y no en golf, dejó su marusa y volvió a sus gomas, Manuel Andrés Casas dejó las discotecas.

viernes, 28 de agosto de 2009

Esquizofrenia tópica

Esto es una autocuña, si les da fastidio leer los 3 párrafos introductorios por favor simplemente vayan al link que está al final de la entrada.


No, gracias a los cielos no padezco de esa terrible enfermedad. Sin embargo, creo que soy bastante herbívoro en cuanto a los temas sobre los que me gusta hablar -y hablar es algo que me gusta...- Dicha variedad debe ser manejada con cuidado, debe compartimentalizarse, puesto de lo contrario se corre el riesgo de aburrir a su interlocutor. A todos nos pasa, tenemos amigos con los que hablamos de nuestras vidas, otros con los que discutimos de política, otros con los que simplemente hablamos de cualquier vaína.

Este blog es uno de los compartimentos, puesto que me he rehusado a hablar (casi siempre) de cosas "serias". Puesto que para mí esto es algo que hago para entretenerme me limito a tocar temas que pueden caer en lo que me gusta llamar "el discreto encanto de lo cotidiano". Básicamente cosas de la vida, provenientes de ponerle atención a los detalles que generalmente pasan desapercibidos. (me dije que iba a volver a escribir acá con regularidad y eso haré, este blog sigue activo carajo)

Esto ha ocasionado que muchas cosas que quisiera poner por escrito sean auto censuradas y el dedo nunca llegue a la tecla (lo cual es lamentable porque escribir disciplinadamente es una de mis metas). Por ende, al final decidí escribir acerca de política, economía y todas esas cosas que a veces salen en los periódicos y que bizarramente me parecen entretenidas, para hacerlo abrí un blog con dos otros amigos que comparten los mismos intereses. Sería genial que pasen por ahí:

Sin el Chivo y Sin el Mecate

Gracias

miércoles, 29 de julio de 2009

Estereotipos de personalidades oficinezcas


DISCLAIMER: ESTO ES COMPLETAMENTE IMAGINARIO Y NO SE REFIERE DIRECTA NI INDIRECTAMENTE A NADIE QUE TRABAJE CONMIGO

Pasamos la mayor parte de nuestro día, a no ser, claro, que seamos felizmente desempleados, en nuestros lugares de trabajo. Dentro de la gran gama de lugares de trabajo existentes la oficina presenta un interesante caso de estudio, porque a pesar de la diversidad de labores que se desarrollen en cada uno, en el fondo, tienen una especie de esencia común, algún elemento misterioso que causan los carnets de banda magnética y las engrapadoras, un efecto místico que hace que en las mismas encontremos personalidades arquetípicas, estereotipos reiterados, comportamientos repetidos.

Algunos de los estereotipos de personalidades oficinezcas que vienen a mente:

  1. El obsesivo-compulsivo con posibles tendencias psicopáticas: Lo ves todos los días, sin embargo lo escuchas sólo muy ocasionalmente ¿te ha hablado en ocaciones que no sea estrictamente necesario?¿ha entablado conversación alguna que no verse sobre motivos laborales? Pero ahí está, sentado en su escritorio, el sonido reiterado que produce el reiterado golpe de sus dedos contra el teclado te ha atormentado un par de veces. Ahí está, viste de la misma manera todos los días, con su peinado -preferiblemente el popular lamioe´vaca- casi que calculado con regla. Su puntualidad y rutina son asombrosas, llega todos los días a la misma hora, 8:30 digamos, y aunque llegue antes al edificio no será hasta ese preciso momento que va a entrar al recinto. Su alimentación es particular, como siempre algo aburrido, arroz con pollo o algo así, pero no lo veras en el comedor puesto que estas personas rehuyen del contacto social, comerá sólo en su escritorio, el cual cabe acotar, está perfectamente ordenado, ahí no encontrarás nada sin etiquetar, ojo que dije etiquetar, no es del tipo que le pone el nombre a las carpetas manila con marcador, es de la gente que imprime la etiqueta y la pega. Su engrapadora es todo un fenómeno, como todo, está etiquetada y por alguna razón tienes la leve impresión que el número de grapas que tiene adentro está en un rango determinado, nunca menos de 25, nunca más de 74. Aunque pienses que es un perdedor tímido, sabes que en lo más profundo de tu subconsciente tienes miedo que un día se vuelva loco y los mate a todos.
  2. El galán de pasillo: El habitat natural de esta especie claramente no es detrás de un escritorio, muchos menos encerrado en una oficina, el galán de pasillo está siempre activamente buscando su presa y ¿qué mejor sitio para una emboscada que un pasillo? un pasillo estrecho donde sus víctimas (¿o acaso eligen serlo?) no tengan escapatoria posible. Si hay que recalcar una cosa del galán de pasillo es que no existe límite o estándar de selectividad alguno, esta persona simplemente ronda el pasillo y atacará lo primero que cruce su camino, desde la secretaria gorda hasta la gerente milf, todo ser femenino que respire resultará suficiente para intentar descargar hormonas. Encontramos que la técnica del pasillero es emboscar a las mujeres en el pasillo y luego hacer una sutil invitación a hacer algo -cualquier cosa en principio inocente- fuera de la oficina, ahí es donde verdaderamente saldrá a relucir su calaña, así que, mujeres desprevenidas del mundo corporativo, tened cuidado en sus viajes al baño o a buscar agua.
  3. El jefe-que-no-es-tu-jefe que siempre te atrapa en los peores momentos: La situación la hemos vivido todos, viernes, 4:30 P.M. ya hicimos planes, nuestros jefes directos no están por ningún lado, estamos preparando nuestra ansiada emigración al mundo del fin de semana, todo vislumbra salir bien y... ahí aparece... una mezcla de aire de desespero y cara de gato con botas, el jefe/socio/gerente de un departamento/división/área que no es la tuya, pero que por su condición de superior jerárquico tiene la facultad indirecta de mandarte (al final es miembro de la junta directiva/comité supremo) exclama al verte ¡(inserta tu nombre aquí)!¡qué bueno encontrarte! es que surgió algo de última hora (siempre es de última hora) en verdad es demasiado urgente, es de vida o muerte (siempre es apocalíptico), si no no te pediría esto (claro...) pero necesito que hagas (inserta cosa fastidiosísima aquí) p.ej. lleva este paquete pesadísimo en burro a chapultepec, o, si es peor, llévalo a tal oficina que queda en el rosal (un viernes? con esa cola? no me jod...) Chao chao viernes...
  4. La puta de oficina (o cubículo, depende del rango) Es necesario hablar de las diferencias de este estereotipo con el galán de pasillo, pues resulta que la puta de oficina/cubículo tiende a tener intenciones diferentes a su homólogo masculino, pues -y me perdonan la misoginia- ésta tiende a tener intenciones ocultas o ulteriores, por lo tanto, más que controlar la ebullición de sus hormonas, estos seres buscan ascender en el escalafón oficinezco, por ende, sus objetivos tienden a ser personas jerárquicamente superiores. Por lo tanto, su habitat depende de su rango, si ella tiene escritorio en el pasillo buscará al tipo que tiene cubículo, si tiene cubículo buscará al que tiene oficina, si tiene oficina buscará al tipo que tiene oficina de esquina y así sucesivamente.
  5. El vago ocioso ladilla: No nos importa tanto que sea vago y no trabaje un carajo, ni tampoco que en su ocio se disponga a hacer las cosas más aburridas del mundo, lo que nos revienta las pelotas de este tipo es que su vaguedad y ociosidad se vierten hacia el mundo exterior y terminan salpicándonos encima. Es el típico carajo (no sé por qué esta especie no se da casi en mujeres, creo que es porque éstas si están ociosas se escapan a la peluquería) que cada 3 minutos alza su cabeza por encima de la pseudo pared que divide tu escritorio del suyo (siempre se va a sentar al lado, de eso no hay salvación, si tiene oficina es la de enfrente) para preguntarte, o comentarte, cualquier zoquetada del estilo de "¿viste que en Kuala Lumpur un perro vomito sobre una señora de 77 años?" o "ayer mi hamster hizo tanto ejercicio que rompió su ruedita" sencillamente fomenta momentos imaginarios estilo Ally McBeal en los que te provoca tener una escopeta y...
  6. El/La persona rebelde del personal de cuello azul: Capaz el estereotipo mayor es el conserje de Scrubs. En toda oficina debe haber uno, alquien del personal de cuello azul (el eufemismo personal administrativo no me gusta y personal de servicio me parece ofensivo) que se rehusa completamente a hacer su trabajo, desde el mensajero que se niega rotundamente a llevar depósitos al banco hasta la telefonista que se niega a informar quién está llamando, pasando por el pasante que llega a las 11 alegando que los miembros de la junta directiva llegan a a esa hora. No podemos negar que le agregan un toque pintoresco al lugar de trabajo, sin embargo, siempre está la pregunta de por qué, si se niegan a hacer su trabajo, no los botan. He escuchado varias teorías al respecto, algunas implican que despedirlos (por la absurda legislación laboral venezolana) resultaría demasiado caro, otras alegan su inamovilidad a una membresía en un sindicato secreto de secretarias que tiene grandes influencias en el gobierno. Pero la teoría más plausible es que cuando las personas que realmente podrían tomar la decisión de despedirlas piden algo no hay rastro alguno de rebeldía, sino más bien eficiencia digna de panadero portugués.
  7. El/La persona que insiste en hacerte saber ABSOLUTAMENTE TODOS los detalles de su vida: y esto si me parece de mal gusto, si alguien tiene la necesidad de contarle a la humanidad (o en su defecto al idiota que tiene la desdicha de trabajar con el-ella) absolutamente todos los detalles insignificantes de su vida, podría tener la delicadeza de hacerlo por un medio que no implique que uno no tiene escape, que abra un blog, que escriba un diario, que grabe un podcast, que se grabe y monte los videos en youtube, medios hay, pero por favor, que no atormente a sus compañeros de trabajo, francamente ¿en verdad me importa si ayer lograste entrenar a tu perro para que te trajera las pantuflas, que tu novio te hizo tener 7 orgasmos, que tu sobrino aprendió a decir paralelepipedo o que pretendes cenar ensalada de alcachofas? la respuesta, generalmente es NO. Sin embargo como irse en la mitad del cuento es un acto de vil patanería, uno debe resignarse y desarrollar la técnica que uno usaba para cuando uno de nuestros padres nos empezaba a sermonear por teléfono, es decir, abstraernos de la conversación y ocasionalmente interjectar un "claro" "wow" "excelente"


miércoles, 22 de julio de 2009

Lo que no sabías que Harry Potter fomentaba

Después de ver HP me di cuenta de que, aparte de la línea central de la película, la misma promueve y fomenta una serie de cosas, que, aunque tal vez no salten a primera vista, considero positivas y dignas pues de comentar.

1. HP fomenta una manera de vestir casual y cómoda: Vemos a lo largo de la película como los buenos están siempre en ropa sencilla, no aparatosa y relajada, los vemos ataviados en bluejeans y gomas (el maracucho se rehusa a desaparecer... agréguenle zapatos...) en un sueter y una franela blanca marca ovejita. Sin duda esa combinación es el epítome de la vestimenta casual. Por otro lado encontramos como el sifrino de mierda de Draco Malfoy y su pandilla andan siempre de blazer y camisa (como que tienen complejo de abogado)

2. HP pregona el ideal burgués: Esta creo que es bastante obvia, podemos ver como los mortifagos son una especie de versión de los amos del valle pero con varita mágica, la representación de la aristocracia más rancia del mundo de la magia. Por el otro lado encontramos que muchos de los personajes notables que luchan contra ellos no tienen exactamente el mejor pedigree, la mayoría han surgido y llegado a donde están por su propio esfuerzo. Son entonces unos patas en el suelo que mediante talento han subido al tope, son pues, burgueses, entendida la palabra como algo positivo, como se utilizaba en el siglo XVIII, no como el termino derisivo que los comunistas han querido darle.

3. HP idealiza el emprendimiento capitalista: Sí, es verdad, los gemelos Weasley deciden emprender, arriesgándose a instalar un negocio que resulta ser todo un éxito, lograron pues satisfacer necesidades de la comunidad lo cual les trajo grandes beneficios económicos. Esa es la esencia del capitalismo, innovar, hacer algo nuevo, hacer felices a las personas mediante la resolución de sus necesidades inatendidas. Podemos incluso ver como han sido tan exitosos que han logrado superar los embates de la recesión que ha afectado a todo el callejón.

4. HP fomenta el pensamiento positivo estilo "The Secret" : Aunque esto pudiera pecar de DeprakChoproso, cuando Ron (el perdedor resentido) piensa que le han aliñado su jugo con felix felicis (Esteroides versión Hogwarts, sólo esperemos que no salga ningún José Canseco) logra ser un deportista bastante decente, después relevándose que era un simple placebo. Sirve para hacer relucir toda esa vaina de "el poder está dentro de ti" o de "la ley de atracción".

Nota: no he fijado posición acerca de éso (soy agnóstico al respecto) sólo como lo enfocan en la película.

5. HP propicia intentos frustrados de escapismo: Esto ya no trata sobre la película per se, sino sobre lo que, por lo menos algunas personas, terminan pensando después de verla, que es ¡mierda, quiero ser personaje de esa película, quiero vivir en puto Hogwarts! Pero claro, es el resultado natural, en qué otra parte del mundo la caraja más galla del salón es también la más bonita, que aparte está infatuada con el perdedor del grupo, en dónde más pasa que el héroe de la vaina tiene lentes y es gallísimo. Logra de esa manera HP fomentar en nosotros un grave deseo de escapar de la realidad, de abstraernos de los secuestros y los golpes de Estado, de la inflación y el tráfico. Sin embargo, estos intentos fugaces se ven, inexorablemente, siempre frustrados.


P.D. Sí, estoy al tanto de que este post fue gallísimo.

miércoles, 15 de julio de 2009

los faux pax que el abogado venezolano no puede permitirse

Los abogados son criaturas misteriosas, con mucho sentimiento de comunidad, o por lo menos de estereotipamiento compulsivo. En esta subcultura que pulula los tribunales existen una serie de reglas tácitas que, en caso de ser violadas, acarrean la terrible e insoportable pena del escarnio público. A continuación me propongo enumerar unas cuantas de estas reglas pétreas, recordemos que por más ridículas que parezcan, dura lex sec lex.

1. Que te encuentren en Tribunales sin blazer: no importa cuánto calor esté haciendo, el sentido de haute couture de la profesión legal venezolana no acepta ningún tipo de sugerencia, ni siquiera cuando la sugerencia proviene de factores como lo es la locación geográfica y la temperatura de la ciudad en la que se habita. Creo que es hora de que aceptemos la realidad, estamos en el TRÓPICO, por lo cual deberíamos procurar vestir de la manera menos calurosa posible (sugerencia: guayabera) Cosa que no se logra con el sofoco de una corbata...

2. Escribir con algo que NO sea un Montblanc (aunque sea falso): no importa el resultado de lo escrito, para el jurista patrio lo mismo da que lo que esculpa la tinta sobre el papel sea una futura obra monumental de la literatura universal, un opus revolucionario del pensar jurídico o simplemente el número del expediente que quieres solicitar. Lo importante es con que se escribe, y por su madre jure que no encontrará a un abogado venezolano de pura cepa que digne empuñar un instrumento de escritura tan profano como un kilométrico plus.

3. Permitir ser llamado de una manera diferente a "doctor": no importa que haya estudiado meramente 5 años y que su contribución al acervo de literatura jurídica brille por su ausencia. El haber estudiado 5 largos años una carrera en la que la tesis y las pasantías NO son requisito de grado le otorga al abogado el honor de ser mal llamado con la más alta distinción académica. Pero en este punto hay que dar el beneficio de la duda, puesto puede ser que sea una simple manera para disimular la ignorancia del nombre del interlocutor.

4. Transportar los documentos en algo distinto a un maletín: La comodidad ha sido dejada de lado (cosa que se demuestra por el mero hecho de usar corbata) no importa que uno sepa que va a tener que hacer cola, la mejor y única manera gremialmente aceptable de trasladar documentos es mediante un maletín (objeto cuadrado, pesado y fastidiosísimo para cargar). Si sabemos que en las dependencias públicas a las que asistimos diariamente no funciona el ascensor, obligándonos a un fatigoso ascenso por una escalera sofocante ¿no sería mejor un morral? creo que, aunque los quiroprácticos se quejarían, nuestras espaldas lo agradecerían.

5. No revisar el Blackberry mientras se esperan los expedientes: No caigamos en la posibilidad de que algunos colegas piensen que no somos personas ocupadas perennemente, me imagino el despotrique ¡Qué! ¿no estaba revisando su teléfono mientras esperaba los expedientes? ¿Qué clase de chimbín será? ¿Cómo se le pasa por la cabeza que no es de buen gusto gremial demostrar momentos de desocupación, de relajo o de cualquier forma de no-urgencia? Sin embargo, mi instinto me dice que más que solventar asuntos importantes relativos a una fusión hostil, la mayoría le está preguntando a su esposa (o amante) qué hay de almuerzo.

6. Usar menos de dos o más de cuadro nombres/apellidos: No sirve Pedro Pérez, mucho menos Juan López, Francisco Jaime Pulgar de León es demasiado rimbombante ni hablar de lo exagerado de Mauricio Josefino Concepción Huerta-Sierra. En la definición de la combinación de nombres a usar sólo es posible usar 3, 2 denota poca monta, simplismo, mientras que 4 es pretencioso (como si ya no lo fuésemos) Se suman puntos si los dos apellidos tienen un guión en el medio, si no se tiene guión, o los dos apellidos son demasiado comunes para ser guioneados, se recurre a utilizar los dos nombres (ejm: Manuel Andrés Casas). Algunos juristas de reconocido talante han tenido las agallas y se han atrevido a usar apellidos guioneados y una inicial de su segundo nombre (ejm: Allan R. Brewer-Carías) Pero es preciso acotar lo arriesgado de dicha maniobra.

7. Hacer la cola para montarse en el ascensor (cuando funciona): Como ya hemos mencionado, los ascensores de edificios tribunalicios tienden a trabajar como una secretaria de Ministerio cuando se atrasan para pagarle la quincena, es decir, nada. Hay momentos de inmenso fortunio, en los cuales los ascensores deciden trabajar como secretaria de ministerio a la que sí le pagaron la quincena, es decir, mal y poco. De todos modos, en esos instantes equinóccicos en los que los ascensores deciden funcionar resulta imposible lograr la hazaña de formar una cola ordenada, para qué hacer cola, se preguntan los jurisconsultos, eso es para los pendejos, mejor colearse, mejor amontonarse como turba romana alrededor de la puerta, no dejar que la gente que se va bajando salga y entrarse a piñas para entrar. Justo la solución ordenada, pacífica y apegada a la justicia que esperaríamos del gremio al que en algún tiempo pretendo ingresar.

Para la gente de sensibilidad fácilmente ofendida, que tildará estas líneas como un despotrique pretencioso, que les baste saber que cumplo con 3 de los 7, el del nombre es obvio, a su imaginación dejo cuáles son los otros dos.